viernes, 18 de enero de 2013

Nos-talgia


Vuelve a llover...
y cuando el sol pica, parece como si nunca más se escondiese, pero es de noche y ha vuelto a llover.
Hoy he vuelto a llorar. Y cuando la felicidad me conquista, olvido la pena que congestiona mi nariz, como una gripe mal curada.
Hoy he vuelto a llorar.
Buenos dias!
Mis labios están sellados esta mañana, no tengo ningún secreto..es que  estoy muda por el cansancio de un sueño ligero,, de un cuerpo caliente, de un sueño cumplido, de una noche indecente y de una mañana al desnudo.
Mi boca, viciosa de tus contornos, alentada por el perfume de tu tentación, de tu piel, de los restos fluviales del pecho amanecido en rocío, de dos cuerpos abrazados al fuego lento de la ternura, al aire tibio de la respiración. Entre abrazos y distancias, marcas el pulso de la mañana y de la noche anterior, y de la cama, y de las horas de sol, que tal vez intuyamos amanecer, o hayan amanecido.

Tranquila.
Tranquilo. Shh. Cuidado, no te aceleres, tampoco yo, sé  que puedo ofrecer, ni hasta cuando estaré aquí.
Tranquilo, no quiero quitarte la ropa, quiero ver como se cae... a los pies mi cama, porque los dos sabemos que no tiene dueño esta mañana, que lo tuyo es mio, y lo mio es un regalo... y que no es para siempre  pero es por ahora y eso es suficiente para estar más vivos que solos, más llenos que nunca.

Tranquilo. respira al ritmo de mi pulso sosegado, por que no me interesan las caricias en un tubo de ensayo, podrido de pruebas... atrapada en un turbio cristal de tiempo perdido
. Que más que perdido hemos ganada tiempo entre las horas muertas de dos desconocidos.


Esta mañana no tienes escusas. Expresate sin derroche, porque en la aventura de la abundancia, emborrachamos anoche nuestra consciencia... no perdamos esta mañana las guias del camino.

No me tengas miedo trobador.
Que también yo errante, he dejado mi caballo a las puertas de la paz. Esa plaza llena de vergüenza a la vuelta de la esquina,que recoja en su silencio todo lo que tu y yo sabemos... y no tenemos por que decir.

Que los gigantes de las historias talladas en nuestra corazas, hablan del miedo a sentir, a ser vulnerables, a perder la cabeza a cambio del corazón... Como si no supiéramos ya a estas alturas del combate, que no exiten guerras en una cama, sino batallas en la cocina.... porque los platos rotos dejan muchas deudas...
Esta mañana... sacude me de realidad con tus labios y una almohada... que es todo lo que queda a nuestro alrededor, para perderte el miedo, para ganarme la despedida.

adios.

(Esta mañana he vuelto a llorar, ya no me acordaba de lo feliz que soy... ya no me acordaba.
Y te he dejado ir.)

Adios.

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