SOLSTICIO DE CAMA FRÍA






Cariño…




Cariño.





¿Cariño?





Si En tus ojos,





O En un suspiro





¿Qué puedo yo hallar?





No busqué, no encuentro…





…¿Y si encuentro sin buscar?





Es igual.





Soy feliz.







Y no me importa quién hay en tu lecho si no soy yo.





No me hables.





No me digas quién rozó tu piel





Y no me contagies.





¡No! Que soy feliz.





Y quiero serlo...





No me digas que me quieres entre sábanas.





si entre sus caricias no estuvieron las mías.





No susurres.





No regales a mi aliento derechos que no tengo.







Que no quiero pensar que lo haces fuera de ellas.





Sólo dime que me quieres porque te quiero.





Y ofrece entonces de tu boca el cielo.





¡Hazlo!





Y hazme aún más feliz si cabe.





Pero no me digas.





No.





Que no me quieres.





O que dejaste de hacerlo.





Eso no me interesa. No quiero saberlo.







Calla tu boca vana.





Que las palabras hieren. Dañan.





Y eso….





… eso no lo quiero.





Porque soy feliz. Y quiero serlo.





Porque mi hoy es aquí.





Y el mañana…





… el mañana, ayer dijo que ya veremos.





Por eso calla.





Si nada bueno tienes que decir.







Calla.





Y da la vuelta si tu presencia daña.





Porque yo, yo compañero soy feliz.





Y no me veneres,





Que no soy virgen





Y no te voy a milagrar.





Y no me llores





Que mi pañuelo blanco y seco





hondea a lo alto mientras le canta al mar.





Y no me sigas







Que me acompaña mi sombra





Y ella es quien me cela el caminar.





Por eso.





Si tus noches son de otra





Y nuestra luna marchó





Con el rojo de la mañana





No me importa





Véndame los ojos con miel





Que sólo quiero respirar





Que sólo quiero seguir







Compañero.





Soy feliz.





Soy feliz.







Y quiero serlo.















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